¿Se han fijado que uno cuando tiene hijos anda siempre muy cansada?, pero no es un cansancio común ni corriente, es un cansancio que uno piensa -en su basta imaginación de madre- que algún día va a ser recompensado por el Señor de alguna forma mística o mundana como sacarse la Lotería.

Aunque para ser justos en el mundo cansados de padres, hay siempre unas pequeñas alegrías, como cuando el hijo llega del colegio con el pantalón nuevo cortada con tijera en la rodilla -es que mamá tu me dijiste que era a la moda- y uno con el marido le da como una risa-ternura-chochera-interna tan grande mezclada con la culpa de que debiera retarlo cuando hace esas cosas para que crezca bien educado y no le salga delincuente, entonces va y le dice- Dieguito no te tienes que cortar la ropa, mira que los niños en África no tienen pantalones que ponerse, y ahí se queda con la conciencia más tranquila…

Bueno mientras los dejo pensando en todas las cosas que nos merecemos por nuestro cansancio de padres, se van poniendo sus delantales de LadyEspe y empezamos con la receta.

GAZPACHO ANDALUZ
Ingredientes: