A mi lo que más me gusta de los 40 , es que uno se va volviendo un poco curada, pero es un tipo de curada distinta, no es como a los 20, cuando uno tomaba tequila con la amiga, le daba ataque de risa, se caía del camarote y se iba derecho a vomitar rezando para que los papás no se dieran cuenta, ahora esto de ser curada es más pausado, planeado, conversado, pelado y amargado. Uno se queja, se desahoga, le da pena, después le da alegría, las amigas se quejan, les da rabia, les da risa, depués se toman otro copete, muestran fotos de los hij@s vestidos de halloween, pelan al marido, encuentran mino al mesero, se toman otro vodka/pisco sour/piscola/mojito y así sigue en loop la noche y uno se despide de las amigas, con las que (obvio) ya ha hecho los planes tipo “hagamos en asado”. Después se va en Uber, encuentran mino al Uber y después llega a la casa y hasta encuentra mino al marido. Y les manda Whatssap a las amigas diciéndole lo bien que lo pasó. Y ahí se queda pensando en el enorme encanto que tiene esto de tener 40, en que el otro año si que se disfraza para halloween y en que nunca más vuelve a mezclar pisco sour con vodka.